por. Ray Leonard Frómeta Bring, Junio de 2015.
INTRODUCCIÓN
A través de los siglos durante la historia de la iglesia cristiana la comprensión de la persona de Cristo ha desafiado la mente de los más eminentes pensadores cristianos. El Dios-Hombre presentado en los evangelios irrumpió en la historia y a medida que la iglesia expandía su labor misionera, la confesión cristológica establecida por los escritores del NT fue desafiada. En el marco inquisitivo de la mentalidad helenística aparecieron herejías tempranas tales como el ebionismo y el docetismo. Poniendo en tela de juicio tanto la deidad cómo la humanidad de Cristo respectivamente.[1]
La idea más desafiante a la ortodoxia cristiana ha sido el arrianismo. Presentando al Hijo cómo un dios menor, creado y por tanto de naturaleza diferente a la del Padre. [2] Aún hoy algunas confesiones religiosas y cristianos individuales comparten esta visión. El pasaje bíblico que será el objeto de esta exégesis parecería ser un apoyo para esta idea. En 1 Corintios 15:28 Pablo declara que una vez resuelto el conflicto “el Hijo mismo se sujetará” al Padre. El presente trabajo pretende hacer un análisis exegético del pasaje y valorar las implicaciones teológicas de esta declaración. Intentaremos responder la pregunta ¿Está Pablo apoyando la idea de que el Hijo es inferior al Padre?
Texto y Traducción
El pasaje en cuestión aparece enmarcado en la argumentación de Pablo acerca de la certeza de la resurrección de los muertos en 1 Corintios 15. Es este el último tema teológico que expone en su carta. Los versículos 24 al 28 son un paréntesis en el que Pablo comenta sobre el reino victorioso de Cristo. Menciona la victoria escatológica sobre la muerte como argumento para sustentar la realidad de la resurrección de los muertos. Es en este contexto que aparece la declaración que es objeto de análisis.
El versículo 28, que cierra este paréntesis como unidad lógica, se conecta con el resto de la sección por la conjunción δὲ (pero). Aunque está precedida por la conjunción ὅταν (cuando), esta no establece la conexión lógica pues su función es introducir una cláusula subordinada a otra cláusula.[3] Sin presentar variantes significativas, el texto quedaría establecido como sigue:
Traducción Probable:
Contexto bíblico y literario
Es ampliamente aceptado que la primera epístola a los corintios fue escrita por Pablo. La evidencia interna en la misma carta lo testifica (1 Cor. 1: 1-2; 16: 21). La iglesia de Corinto fue establecida por él durante su segundo viaje misionero (Hch. 18:11). Tres años después de su partida de esta ciudad, Pablo ha estado en Éfeso y surgen algunos problemas que demandan su atención: divisiones, inmoralidad, abusos en la Cena del Señor, malentendidos en cuanto a los dones espirituales y preguntas en cuanto al matrimonio, la resurrección, etcétera. Es así como desde Éfeso, Pablo escribe esta carta con el propósito de reprender los males que estaban ocurriendo y clarificar puntos de creencia y práctica que estaban en duda.[5] No es posible establecer a la perfección la fecha exacta cuando se escribió 1 Corintios, pero el año 55 sería la fecha aproximada.[6]
Por su privilegiada posición geográfica en el istmo que separa el Golfo Sarónico del de Corinto, la ciudad de Corinto era una localidad próspera y cosmopolita. Por sus dos puertos fluía el comercio de Asia a Roma. Estaba poblada en su mayoría por libertos de Roma, pero la prosperidad atrajo a gente de todo el imperio. Aparte de la aristocracia del dinero, la gran mayoría de su población se componía de artesanos y esclavos, los cuales aunque pobres disfrutaban de la prosperidad de la ciudad, caracterizada por un espíritu ferozmente autónomo. Además de artesanos y comerciantes la ciudad atraía también todo tipo de artistas y filósofos.[7]
Los romanos dominaban, trayendo sus leyes, su cultura y religiones; pero el trasfondo griego de la ciudad sumado a la helenización del mundo romano hace que se mantengan la religión, la filosofía y las artes de Grecia. Del Oriente vinieron los cultos mistéricos de Egipto y Asia, y los judíos con su sinagoga y su creencia “singular” en un Dios único. La religión y el vicio florecían juntos en aquella ciudad donde abundaba la inmoralidad sexual, ya sea por el culto a Afrodita o por ser fenómeno propio de las grandes urbes portuarias.[8]
Al considerar los informes bíblicos parecería que la iglesia de Corinto era un espejo de la ciudad. Pablo declara que judíos, griegos, esclavos y libres han llegado a ser un cuerpo (1Co. 12:13). Esta también es la composición social de la ciudad. El espíritu autónomo de la ciudad quizás trajo conflictos con la autoridad de Pablo y por tanto divisiones. La iglesia es afectada y por tanto amonestada por la inmoralidad (1 Co.5:1). Su negación de la futura resurrección corporal parece ser influenciada por el marco helenístico de su pensamiento (1 Co.15:1-58).[9] Siendo un centro comercial, atraía a personas de diferentes lugares del imperio que hablaban idiomas diferentes. Este podría ser el origen del problema del hablar en lenguas en esa iglesia. [10]
Finalmente parece ser que la iglesia en Corinto era una comunidad mayormente gentil. La mayoría de sus integrantes se hallaban en el polo inferior de la escala socioeconómica (1 Co.1:26), aunque había dos o tres familias ricas. Como antiguos paganos que eran, traían a la fe cristiana una visión helenística del mundo y una actitud también helenística con respecto a la conducta ética. [11] Pablo escribe para corregir el rumbo de la iglesia respondiendo a las noticias que había recibido en Efeso por una carta de ellos (1 Co. 7:1). Había escrito ya una carta anterior (5:9) y ahora los problemas continúan, así que tiene que corregir la doctrina y la conducta de la iglesia.
Es en este contexto que Pablo escribe a los Corintios. Su carta puede dividirse en cuatro secciones principales: Introducción (1:1-9), Respuesta a problemas que le fueron comunicados a Pablo (1:10-16:20), Respuestas a preocupaciones que tienen los Corintios (7:1-16:4) y Conclusiones (16:5-24). El pasaje que es objeto de análisis se encuentra en la tercera sección de la carta. El capítulo 7:1 abre la nueva sección donde Pablo responde a algunas inquietudes de la iglesia en cuanto a problemas matrimoniales (7:1-8), comida ofrecida a los ídolos (8:1-13) los derechos del apóstol (9:1-27), advertencias sobre la libertad (10:1; 11:1), el culto, (12:2-14:40) y la resurrección (15:58).[12] En todo el libro sólo el capítulo 15 es propiamente teológico, e incluso en este caso concluye Pablo las dos secciones principales con advertencias e imperativos éticos (vv. 33–34, 58).[13]
Este hecho justifica el estudio de todo el capítulo 15 como unidad temática. Una lectura cuidadosa de este capítulo nos permite bosquejar el capítulo de la siguiente manera:
- 1-11 – Resurrección de Jesús cómo evidencia de la resurrección.
- 12-34. La resurrección de los muertos.
- 35-49 El cuerpo resucitado.
- 50-58 Certeza de la Victoria Final.
La unidad temática más cercana al pasaje es la sección del v. 24 – 28. Aquí el versículo 28 es parte de una argumentación en la que Pablo muestra que el reino de Jesús traerá victoria sobre la muerte. En los versículos anteriores él ha dicho que la resurrección de Cristo es evidencia de que los santos resucitarán en su venida, pues Cristo es la primicia de los que durmieron. El v. 24 añade que luego de la resurrección vendrá el fin. Se apunta aquí a una acción definida que ocurrirá en el futuro, indicado por la conjunción Ὅταν (cuando) Cristo entregue el reino al Padre.[14]
Este fin, intuye juicio final y consumación (Mt. 25:46), o sea finalización del conflicto. La idea de que Jesús entregará el reino al Padre parece estar en contradicción con Daniel 7:14, donde afirma que el dominio y reino del Mesías sería eterno. Realmente el entregar el reino mediador al Padre después que ya está cumplida la finalidad para la cual fue establecido, está del todo en armonía con la continuación sempiterna del reino. Se efectuará un cambio en la administración del reino, no en el reino mismo. Dios entonces se pondrá en relación directa con la tierra, sin la mediación de Cristo que ya no será necesaria, cuando el Salvador haya quitado todo lo que separe a un Dios santo de un mundo pecaminoso (Col. 1:20). La igualdad de Jesús y del Padre es independiente de su oficio como mediador y anterior a él, por tanto continuará cuando haya concluido esa función Su humanidad continuará eternamente aunque será como ahora subordinada al padre. El trono del Cordero (ya no como mediador) y de Dios, estará en la ciudad celestial (Apocalipsis 22:3).[15]
El v. 28 debe entenderse en consonancia con el contexto del v.24. Hay una correspondencia entre ambos versículos con el tema de entregar el reino. Probablemente también corresponde el v. 25 con el v. 27 en el tema del dominio entregado a Jesús. Allí se destaca la relevante declaración del v. 26 “el último enemigo que será destruido es la muerte”. Este es el punto principal que entra en conexión con el capítulo 15. Pablo está destacando que el reinado victorioso de Jesús destruirá finalmente el imperio de la muerte (1 Co. 15:54, 57).
Explorando el Texto
El pasaje no presenta variantes textuales significativas. Por tanto el texto está bastante bien establecido. Desde el punto de vista gramatical no existen dificultades para su traducción. La palabra Πάντα en el contexto de los versículos 24 al 28 significa: el universo y también se refiere a los enemigos de Dios mencionados en el versículo 25. Hay un detalle interesante en la construcción τὰ πάντα ἐν πᾶσιν. Comúnmente traducida como “todo en todos”, significa también “que Dios sea absolutamente todo”.[16] Con esa idea se ha traducido ocasionalmente “(…) para que Dios, quien le dio a su Hijo la autoridad sobre todas las cosas, sea completamente supremo sobre todas las cosas en todas partes”. [17]
Las frase «el hijo se sujetará» (v. 28) evidentemente implica algún tipo de subordinación del Hijo al Padre. Hay una palabra muy importante que se desataca en este capítulo: ὑποτάσσω. Aparece en el NT 38 veces en 31 versículos en todas sus formas, mayormente en los escritos paulinos. Es en 1 Corintios 15 el capítulo donde más aparece en el NT, se repite 6 veces.
ὑποτάσσω.
Este verbo se traduce comúnmente como: sujetar, subordinar, estar en una relación de sumisión.[18] En el mundo griego, la forma activa del verbo significa: colocar debajo, fijar, subordinar (en pasiva “subordinarse”, “estar sujeto”). La forma media significa “sujetarse”, “estar al servicio de”, “someterse voluntariamente”. En la LXX equivale a trece palabras hebreas con el sentido habitual. En el NT el término tiene una amplia gama de significado, centrada en la idea de una subordinación forzada o voluntaria. Con la excepción de Ro. 8:20, la mayoría de los enunciados en voz activa son cristológicos. Por ejemplo: citando Salmo 8:6, 1 Corintios 15:25 dice que Cristo sujeta todas las cosas (incluyendo la muerte) a sí mismo. Se usa también para describir la sujeción de los eslavos a los amos (1 P. 2:18), sumisión a las autoridades (Ro. 13:1; Tito 3:1), de las esposas hacia sus maridos (Col. 3:18; Tito 2:5), de Jesús a sus padres terrenales (Lc. 2:51), de los jóvenes a los ancianos (1 P. 5:5) y los unos a los otros en humildad (Efe. 5:21).[19]
Desde el punto de vista gramatical el pasaje no arroja mucha luz en cuanto a la pregunta planteada al inicio. Sin embargo encontramos algunas conexiones importantes en el contexto inmediato y general. Notamos que los versículos 24 al 28 están aludiendo a Salmos 8:6 y 110:1. Ambos pasajes son mesiánicos y denotan la autoridad dada a Jesús en ocasión de su entronización cuando comienza a reinar. (Mat. 22:44; 28:18). EL texto también ha de entenderse a la luz de 1 Corintios 15:24 donde Jesús entrega al Padre el reino mediador una vez que se ha cumplido el propósito para el cual surgió: reconciliar todas las cosas y traer paz al universo (Col. 1:20). Así luego el Padre y el Hijo se unen el un reino restaurado y eterno (Ap. 22:3; Jn. 10:30; 17:20-23).
Puede verse una línea de pasajes en el NT que se hacen eco de Salmos 8:6. Este subyace en Filipenses 3:21, donde el que sujeta es Cristo; muestra su poder ilimitado al transformar el cuerpo vil en la semejanza de su cuerpo glorioso. En Hebreos 2:7–8 Dios sujeta el mundo, no a los ángeles, sino al Hijo, que es superior a los ángeles. La sujeción ha comenzado, pero está en espera de la consumación. Efesios 1:22 relaciona Salmo 8:6 con la entronización que ya ha tenido lugar, y con una referencia eclesiológica. 1 Pedro 3:22 se refiere de modo similar a una sujeción que queda completa con la ascensión de Cristo y su sentarse a la diestra del Padre. El hecho de que se usase comúnmente el verbo de Salmo 8:6 muestra que este versículo ocupa un lugar importante en la confesión cristiana primitiva.[20]
Implicaciones Teológicas
Después de analizar la información disponible sobre el pasaje estamos en condiciones de considerar directamente la pregunta: ¿Está Pablo apoyando la idea de que el Hijo es inferior al Padre en 1 Corintios 15:28? Aunque como se ha reconocido, el texto indica claramente “subordinación” del Hijo. No debe entenderse por ello que Pablo está proponiendo que el Hijo es inferior al Padre. Primeramente debemos tener en cuenta la cristología de Pablo. Claramente él entiende que Jesús es igual al Padre (Fil. 2:6,8), creador, sustentador y de la misma sustancia de este (Hb. 1:1-3; Col 2:9). La frase “todo en todos”, que destaca la autoridad suprema de Dios en el versículo 28 es aplicada a Jesús por Pablo (Col. 3:11; Efe. 1:23). Pablo no puede contradecirse en su enseñanza.
En segundo lugar tenemos que considerar que la expresión “sujetar” no necesariamente implica inferioridad. Por ejemplo, en Lucas 2:51 se menciona que Jesús estaba sujeto a sus padres terrenales usando el mismo término. A nadie se le ocurriría pensar que Jesús era inferior a María y José, simplemente está definiendo sus relaciones en la tierra y caracterizándolo como un hijo obediente. En Filipenses 3:21 vemos que es Jesús quién sujeta o somete a sí mismo todas las cosas. Pablo dice claramente que en Cristo ya no hay “(…) varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús (Gal 3:28).” Implica así igualdad, sin embargo aconseja a las mujeres que estén sujetas a sus maridos (Col. 3:18). Esto no quiere decir que las mujeres sean inferiores.
Lo que el apóstol quiere decirnos es que a través de Cristo, Dios está en control de la situación de la raza humana y terminará destruyendo la muerte. Es Dios quién le sujetó a él todas las cosas, para que finalmente sea todo en todos. El pasaje presenta a un Dios involucrado directamente en el plan de salvación. Que está obrando a través de Jesús y que con toda seguridad obtendrá la victoria. Aunque “todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas” (Hb. 2:8), Pablo dice que Dios sujetó a él todas las cosas y lo dice en pasado porque como Dios lo ha prometido, eso se da por hecho. Es la seguridad de la victoria final del creyente. Este pasaje, que tiene a Dios como sujeto, presenta claramente la trascendencia de Dios; quién por su grandioso poder asegura la restauración del universo. Y muestra la inmanencia de Dios quién a través de Jesús se ha ligado con la raza humana para siempre poniendo su “Tabernáculo con los hombres” (Apoc. 21:3).
Desde el punto de vista Cristológico el pasaje presenta a Jesús ejerciendo la autoridad suprema en el universo, lo que es a su vez un testimonio en favor de su deidad porque Dios no compartiría su gloria y su trono con nadie. Sólo un ser cien por ciento divino podría ejercer tal autoridad. Como bien destaca el Comentario Bíblico Adventista, el acto de “entregar el reino” y “sujetarse al Padre” no implica inferioridad sino que es una demostración de la “unidad de propósitos entre los miembros de la Deidad, por la cual los actos de uno se ven como el cumplimiento de la voluntad unida de ambos”.[21]
La mayoría de los eruditos están de acuerdo que este pasaje no sugiere inferioridad del Hijo, ya que la evidencia bíblica es abrumadora en cuanto a la deidad de Cristo. Entienden que como Hijo se subordina voluntariamente, aun cuando es igual al Padre. En el reino mediador, el Hijo había sido en un sentido distinto del Padre. Ahora su reino se confundirá en el del Padre, con el cual él es uno. [22] En un sentido le está sujeto, en otro sentido es igual a él. Esto quiere decir que en su oficio de redentor y mediador, Cristo está sujeto a Dios el Padre. Cuando haya terminado la tarea que Dios le encomendó, le entregará el reinado a Dios.[23]
Aplicación
Como a los Corintios nos ha tocado vivir en un mundo lleno de corrupción, de falsos evangelios y de inseguridad. La iglesia no puede escapar de su realidad. Sin embargo el Dios en que hemos creído nos ha asegurado que hay esperanza. Cuando habla del conflicto, de la muerte y el sufrimiento humano, el apóstol declara que Dios lo sometió todo bajo sus pies. Aunque el conflicto no ha terminado Satanás y sus ángeles están condenados, el reino está restaurado, y aunque aún no lo vemos Pablo lo escribe en pasado porque las promesas de Dios son tan seguras que se dan por echas. La victoria es tan segura, que Dios la mira consumada. Esta es nuestra esperanza: el advenimiento del reino eterno que no será jamás destruido. Así que cuando el creyente encuentra desafíos, luchas, oposición, persecución, desánimo, debe recordar que la batalla está ganada que Dios lo mira restaurado y vencedor. Debe mirar al Cordero reinante y recordar que la victoria es suya.
Conclusiones
Al considerar las implicaciones teológicas de 1 Corintios 15:28 no debería considerarse en ningún caso que cuando Pablo declara que el Hijo “se sujetará al Padre” quiere decir con ello que el Hijo es inferior. Un análisis de la cristología de Pablo no permite tal interpretación. Además el usa del verbo en el NT y en las epístolas paulinas nos deja ver que no implica necesariamente inferioridad sino que define roles en el marco de relaciones y se toma en dependencia de las personas que esté vinculando. Debería entenderse que en un sentido le está sujeto, en otro sentido es igual a él. Esto quiere decir que en su oficio de redentor y mediador, Cristo está sujeto a Dios el Padre. Cuando haya terminado la tarea que Dios le encomendó, le entregará el reinado a Dios.
Finalmente Pablo nos muestra la trascendencia de Dios que controla la historia y que asegura por su poder la victoria para los que en él crean, así como su inmanencia en la figura de Jesús que se hace uno con nosotros, pelea nuestra batalla y nos regala la victoria por la eternidad. En vez de denigrarse la divinidad de Cristo, es más bien exaltada porque realmente nadie que no sea Dios puede ejercer su autoridad. Trae consuelo para nosotros hoy saber que Dios mira el conflicto terminado y que nos mira a nosotros como vencedores por su poder.
BIBLIOGRAFÍA
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Fee, Gordon D. Primera Epístola A Los Corintios. Grand Rapids, MI: Nueva Creación, 1994.
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Kittel, Gerhard Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento. Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002.
Kistemaker, Simon J. Comentario Al Nuevo Testamento: 1 Corintios. Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 1998.
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Rice, George E. “Interpretación de los evangelios y las epístolas”, en Entender las Sagradas Escrituras: el enfoque adventista, ed. George W. Reid. Miami, Florida: Asociación Publicadora Interamericana, 2009.
[1] Raoul Dederen, “Cristo: su persona y su obra”, en Teología: Fundamentos de nuestra fe, 9 vols., ed. Raoul Dederen, trad. Tulio Peverini (Miami, FL: Asociación Publicadora Interamericana, 2005-2008), 1:206.
[2] Id., 207.
[3]Roberto Hanna, Sintaxis exegética del Nuevo Testamento Griego (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2010), 22.
[4]Michael W. Holmes, the Greek New Testament: SBL Edition (Logos Bible Software, 2010). 1 Co 15.28.
[5]“Introducción a 1 Corintios”, Francis D. Nichol, ed., Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día (CBA), trad. Ampuero Matta (Boise, ID: Pacific Press Publishing Association, 1987-1990), 6: 652,653.
[6]Simon J. Kistemaker, Comentario al Nuevo Testamento: 1 Corintios (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 1998). 10.
[7] Gordon D. Fee, Primera epístola a los corintios (Grand Rapids, MI: Nueva Creación, 1994), 4.
[8]Id., 4-5.
[9] Id., 6.
[10]George E. Rice, “Interpretación de los evangelios y las epístolas”, en Entender las Sagradas Escrituras: el enfoque adventista, ed. George W. Reid (Miami, Florida: Asociación Publicadora Interamericana, 2009), 266.
[11] Fee, 7.
[12] Kistemaker, 3.
[13] Fee, 7.
[14] Roberto Hanna, Karen Suárez Arroyo and Edgardo Álvarez, Ayuda gramatical para el estudio del Nuevo Testamento Griego, Segunda edición (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 1993). 266.
[15] Roberto Jamieson, A. R. Fausset and David Brown, Comentario exegético y explicativo de la Biblia – Tomo 2: El Nuevo Testamento (El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones, 2002). 399.
[16] Hanna, 266.
[17] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009). 1 Co 15.28.
[18] William Arndt, Frederick W. Danker and Walter Bauer, A Greek-English Lexicon Of The New Testament And Other Early Christian Literature, 3rd ed. (Chicago: University of Chicago Press, 2000). 1042.
[19] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002). 1140.
[20] Id.
[21]“Hijo”, Francis D. Nichol, ed., Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día (CBA), trad. Ampuero Matta (Boise, ID: Pacific Press Publishing Association, 1987-1990), 6: 652,653.
[22] Roberto Jamieson, A. R. Fausset y David Brown, 400.
[23] Simon J. Kistemaker, 607.






Excelente comentario hmno.
Esto comprueba la eterna obediencia de Cristo para con el Padre. Y el cumplimiento de la palabra en juan 17:1 “glorifica a tu Hijo para que tambien tu hijo te glorifique a ti”
Edo.. Edo… Edo…
¿De verdad crees que estas explicaciones son válidas?
¿Qué es lo próximo que dirás… que donde dice “digo” en realidad lo que quiere decir es “Diego”?
Mira cuantas letras para intentar “torcer” una simple verdad expuesta:
(Oro*) En seguida será el fin del mundo; cuando Jesucristo hubiere entregado su reino, o Iglesia, a su Dios y Padre, cuando haya destruido todo imperio, y toda potencia, y toda dominación. (15:24)
1Co 15:28 Y cuando ya todas las cosas estuvieren sujetas a él, entonces el Hijo mismo quedará sujeto en cuanto hombre al que se las sujetó todas, a fin de que en todas las cosas todo sea de Dios. (15:28)
¿Quién es “el Dios y Padre” de Jesús al final del milenio?
Además, dices:
“Claramente él entiende que Jesús es igual al Padre (Fil. 2:6,8), creador, sustentador y de la misma sustancia de este (Hb. 1:1-3; Col 2:9). La frase “todo en todos”, que destaca la autoridad suprema de Dios en el versículo 28 es aplicada a Jesús por Pablo (Col. 3:11; Efe. 1:23). Pablo no puede contradecirse en su enseñanza.”
Pero ningún texto de los que cita pretende decir lo que has puesto en la boca de Pablo. Si deseas podemos dedicar un poco de tiempo a considerar pasaje a pasaje en su contexto sin problemas.
Abre los ojos mi herma.
Salu2
Amigo mio.
Aun cuando por alguna razón que desconozco, tengo el cerebro completamente embotado desde hace casi 1 semana, intentaré responderte. (Definitivamente necesito vacaciones) :-(
Si, veo esa explicación como convincente, la veo así porque esta explicación no surge de la nada. A esto se llega luego de mucho bregar. Como habrás notado está amparado por el contexto, lo cual es una correcta exégesis del pasaje.
Los versículos que son mencionados me parecen suficientes.
En lo particular el tema de la trinidad o la deidad no se puede ver con solo un pasaje aislado. necesitas ver mucha evidencia para poder entender mi punto de vista. No te encasilles solo en este artículo. Que por demás no es mio. Pero apoyo lo dicho por el autor.
saludos
Ok… tómese sus vacaciones y cuando estés fresco vuelve a crear… jejejeje
Salu2
No te preocupes, alguien debe haber orado por mi ayer; pues al mediodía ya estaba de pelea nuevamente (Cosa que no me sentía bien hace 1 semana).
Que fe!!! felicitaciones…
EDO
Me dijiste que no me preocupara pero ya ha pasado más de una semana y nada de respuesta…
¿Te sientes mejor?
Salu2
Jejeje mejor que nunca, o por que crees que tus exploradores no han podido ver mi base.
Toma en cuenta que la respuesta a tus comentarios es enorme si se quiere dar una buena respuesta y no una mediocre. Así que te pido tengas paciencia. Voy por la sexta objeción de tu primer comentario.
Ok… tendré paciencia… jejeje
De todos modos mi idea era “conversar” no “discursar”… pero si lo que te gusta el conversatorio tipo discurso… ¡ok!
Haré como Pablo:
(1 Corintios 9:19-23) “19 Porque, aunque soy libre respecto de toda persona, me he hecho el esclavo de todos, para ganar el mayor número de personas. 20 Y por eso a los judíos me hice como judío, para ganar a judíos; a los que están bajo ley me hice como bajo ley, aunque yo mismo no estoy bajo ley, para ganar a los que están bajo ley. 21 A los que están sin ley me hice como sin ley, aunque yo no estoy sin ley para con Dios, sino bajo ley para con Cristo, para ganar a los que están sin ley. 22 A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles. Me he hecho toda cosa a gente de toda clase, para que de todos modos salve a algunos. 23 Pero hago todas las cosas por causa de las buenas nuevas, para hacerme partícipe de ellas con [otros].”
Salu2
Neo
No se trata de discursar. Se trata de que si yo te digo a ti un argumento a medias ¿Qué habrá ganado la causa del evangelio? Pues habrá ganado otro mal argumento. Algo de lo que ya me estoy cansando (de los malos argumentos, o argumentos incompletos). Por lo que si vamos a intercambiar comentarios, no sería lo correcto hacerlo con todo nuestro conocimiento y este verterlo correctamente y de forma organizada para ir venciendo las objeciones una a una, en lugar de dar vueltas por toda la escritura saltando de argumento en argumento sin lograr absolutamente nada.
Pienso que es mas factible hacerlo adecuadamente en lugar de al trozo y de forma informal.
No se trata de discurso, pero si lo crees que es así pues que le voy a hacer. Aunque la palabra discurso es muy amplia.
Pero en lo personal pienso que quiero ir matando argumentos con cuchilladas al corazón. No se, quizás una nuclear sobre las tropas o en los obreros o algo por el estilo, seguido de un desembarco masivo con EMP Shock Wave por delante, suponiendo que seas Protos y un ataque frontal con el resto de las tropas por la vanguardia. Pienso que con esta analogía entiendas mi mensaje.
jejejjee
OK!
¡As you wish!