Puede acaso Dios Morir – Parte II

animales partidos al medio 2En el antiguo medio oriente existía un rito, según el experto Ray Vander Laan, Historiador y Maestro, la cual es el que vemos en el capítulo 15 de Génesis.
En esta porción bíblica se narra lo siguiente:

Gén 15:7 Y díjole: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los Caldeos, para darte a heredar esta tierra.
Gén 15:8 Y él respondió: Señor Jehová ¿en qué conoceré que la tengo de heredar?
Gén 15:9 Y le dijo: Apártame una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino.
Gén 15:10 Y tomó él todas estas cosas, y partiólas por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de otra; mas no partió las aves.

Como dato curioso, note que a Abram aun no se le había cambiado el nombre.
Vea que en este caso, Dios no le da instrucciones a él de qué hacer con los animales, pues es bien conocido en esa cultura que existía una ceremonia para establecer una relación entre dos personas o dos grupos de personas, uno más poderoso con uno más débil. La ceremonia era colocar a los animales partidos por la mitad uno frente al otro en un lugar con una ligera inclinación hacia el centro. Esto ocasionaba que la sangre se acumulara en el centro formando una especie de zanja con una profundidad de aproximadamente cinco centímetros del rojo líquido.
Posteriormente cuando estaba listo, las personas que hacían la promesa (fueran dos o más) empezando con el más poderoso, pasaban caminando por en medio de la sangre y los animales muertos diciendo: “Doy mi palabra que esto pasará si no cumplo mi palabra” . Luego la otra persona y así, de uno en uno, hasta que ambas partes pasaban por medio de la sangre y los animales. Esta sangre salpicaría sus tobillos y hasta el borde de los vestidos; y en la ilustración del pensamiento hebreo las personas decían: si no cumplo mi palabra, me pueden hacer esto; daré mi vida por no haber cumplido el pacto.
Note que a Abram le sobrevino un pavor extremo.

Gén 15:11 Y descendían aves sobre los cuerpos muertos, y ojeábalas Abram.
Gén 15:12 Mas á la caída del sol sobrecogió el sueño á Abram, y he aquí que el pavor de una grande obscuridad cayó sobre él.

Imagine usted que sucedería si Abram pisaba ese charco de sangre. Pienso que el terror lo debe haber sobrecogido en gran manera. Dios no hubiera tenido ningún problema para lidiar con sus promesas, pues él no las incumple nunca; pero que sería de Abram, si pasaba por allí. Solo el tocar con la punta de sus pies la sangre debe haberlo sobrepasado y llevado al temor extremo, pues tuvo bastante tiempo para pensar mientras espantaba las aves. Imagine a Abram prometiendo todo lo que Dios le había dicho que hiciera, sumándole también cosas como las que después Jehová le dijo que hiciera en Gen 17.

Gén 17:1 Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.

Posteriormente en el capítulo 15 Dios hace sus promesas a Abram:

Gén 15:13 Entonces dijo á Abram: Ten por cierto que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirá á los de allí, y serán por ellos afligidos cuatrocientos años.
Gén 15:14 Mas también á la gente á quien servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con grande riqueza.
Gén 15:15 Y tú vendrás á tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.
Gén 15:16 Y en la cuarta generación volverán acá: porque aun no está cumplida la maldad del Amorrheo hasta aquí.

Entonces Jehová hace algo increíble:

Gén 15:17 Y sucedió que puesto el sol, y ya obscurecido, dejóse ver un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasó por entre los animales divididos.
Gén 15:18 En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates;
Gén 15:19 Los Cineos, y los Ceneceos, y los Cedmoneos,
Gén 15:20 Y los Hetheos, y los Pherezeos, y los Raphaitas,
Gén 15:21 Y los Amorrheos, y los Cananeos, y los Gergeseos, y los Jebuseos.

Dios camina por la sangre

Pasa Dios por en medio de los animales divididos y promete dar la tierra a la descendencia de Abram. Lo interesante es que Abram (que era la otra parte), no pasó por medio de la zanja de sangre. Esto dejaba a Dios como único garante (con su vida) por el incumplimiento de cualquiera de las partes involucradas.
En cualquier, caso la vida de Dios mismo estaba en juego, o Dios simplemente estaba jugando o engañando a Abram e incumpliría su promesa si no le podía pasar nada. Un solo incumplimiento, tanto por parte de Abram, como por parte de Jehová; hacía a Abram, o a su descendencia, el responsable directo de cobrar a Dios la vida por el incumplimiento, o en caso contrario, Dios podía llamarse un mentiroso por prometer algo a Abram que no podía ser llevado a cabo como pago en caso de un incumplimiento: “Quitarle la vida a Jehová”.
Cuando estudiamos el plan de salvación, podemos comprender por qué Jehová, en la persona del mesías, murió a manos de judíos descendientes de Abram (o Abraham), en vez de a manos de otros, ya que aun cuando los verdugos fueron los gentiles romanos, los responsables directos de llevar a Jehová en la persona de Jesús a morir, fueron los descendientes de Abram.
Parece increíble pero el ritual hebreo llevado a cabo por Jehová en Gen 15, no deja lugar a dudas. Jehová podía morir. Pues también dice la escritura:

Núm 23:19 Dios no es hombre, para que mienta; Ni hijo de hombre para que se arrepienta: El dijo, ¿y no hará?; Habló, ¿y no lo ejecutará?

PD: De todas formas por si se forma las dudas con el último versículo, es menester recordar que esto se pronunció antes que el verbo se hiciera carne.
Note usted que el pacto debía confirmarse con la descendencia de Abraham:

Gén 17:19 Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él por alianza perpetua para su simiente después de él.

Acerca de edo

Lic. en Ciencias de la computación. Nacido en Holguín y habitante de la misma ciudad. (Aclaro, Nacido en Holguín porque es adonde está el hospital adonde nací, pero mi concepción y mis primeros años (0 a 6 años) fueron en el pueblo de Alto Cedro, Municipio Cueto, provincia de Holguín, Cuba) Soy Anciano y Maestro en mi iglesia en la ciudad de Holguín. El nombre que tiene mi templo es: Evenezer. Ocupo varios otros cargos. Mis preferencias son el estudio de la biblia y la apología. Gusto de los temas de salud. Me interesa últimamente la exégesis, trato de estudiar la biblia mediante este método. No tengo bandera por a quien leo, trato de escudriñarlo todo (incluso lo que es a primera vista malo) pero retener lo bueno de ello es lo que trato de hacer. Mi denominación cristiana es adventista del séptimo día.

2 respuestas a “Puede acaso Dios Morir – Parte II”

  1. El rito explicado en este articulo guarda alguna relación con lo relatado en el capitulo 19 de Apocalipsis verso 13
    Apo 19:13 y está vestido de una prenda de vestir exterior rociada de sangre, y el nombre con que se le llama es La Palabra de Dios.

    • Como parte de la promesa hecha a Abram, Jesús (como una de las dos partes garantes [La otra es abram]) pagó por el incumplimiento de la simiente de Abram, perdiendo su vida y derramando su sangre en tierra. Ahora, estos pactos son bidireccionales, es decir el incumplidor del pacto debía sufrir el castigo que la otra parte tenía el derecho de imponerle, y este simbólicamente era que como mismo se había pasado por entre los cuerpos muertos de las aves y los demás animales cortado al medio, el ofendido pasaría por encima del cadaver del incumplidor del pacto.
      Aquí vemos a Jesús pisando el lagar de la ira con sangre hasta los frenos de los caballos, eso dice que del otro lado hubo mucho incumplimiento por parte de los pactantes.
      Mira por ejemplo lo que sucede en Jeremías 34:18-19. Dios habla de hacerle al pueblo que pasó entre los animales lo mismo a causa de su incumplimiento. (En el contexto de sus acciones claro está, pero deja bien claro la intención de Dios)
      Disculpa si la respuesta es escueta esto lleva mas que un comentario y debe ser tratado quizás en otro artículo Digamos la tercera parte de esta serie “puede acaso Dios morir III”
      Saludos y bendiciones.

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